En esta vida convivimos con el bien y el mal.
El universo entero está diseñado para el trabajo en equipo, desde lo más grande a lo más pequeño. El planeta necesita del sol, la luna necesita de los planetas; a su vez, el planeta funciona con su luna. Aún no lo sabemos cómo ciencia, pero seguramente hasta el sol se beneficia de tener planetas girando a su alrededor.
Dentro de nuestro planeta, las plantas necesitan a los insectos, los insectos a las plantas, los animales a las plantas y también a otros animales. Muchas veces la vida en el planeta puede ser cruel, por lo que es bueno comprender que nuestro planeta no es, aún, un paraíso. Nuestro planeta tiene la posibilidad latente de ser un paraíso, pero aún tenemos mucha energía mental que reverbera en violencia, y es por esto por lo que es importante reconocer que, aun la violencia y el caos que como seres vivos imprimimos en nuestras acciones, Dios lo termina transformando para el bien.
Así, cuando un ser vivo devora a otro para su supervivencia, el trabajo en equipo está presente; el ser vivo que se sacrificó para ser alimento ahora tiene una evolución mayor en su alma. Dios es un dios bueno, Dios recompensa el sacrificio, así como premia las buenas acciones.
Dios quiere que seas feliz, que disfrutes tu vida, que seas rico, que vivas el amor; así que no te sacrifiques en balde, no dejes que te coman. Sobrevive y vive feliz, pero si en algún momento, aunque tú te defendiste, fuiste víctima de alguien, debes saber que Dios te recompensará en esta vida y en la que sigue. Aquellos que imprimen violencia y dolor en sus acciones pronto sufrirán un destino igual o peor a las acciones que realizaron, y podemos estar seguros de que otros, aunque sean pocos, aprenderán a no seguir los mismos pasos y corregirán su camino.
En este planeta, actualmente convive el “bien y el mal”; busca alejarte del mal y quédate solo en el bien. No te asustes si alguna vez el mal se acerca a ti, pues si tú estás en el bien, entonces el mal es pasajero. Date cuenta que lidias contigo mismo: con tus errores, con tus miedos, con tus creencias limitantes. Y a la vez también lidias con otros humanos con sus propios problemas.
Entonces, no te tomes la vida a la ligera; dale la seriedad a evolucionar y madurar tu mente, tus emociones y tu espíritu, así como a ejercitar y mantener sano y fuerte tu cuerpo, pues necesitarás estar BIEN para poder lidiar con otros humanos. Desarrolla la templanza, el análisis y la inteligencia.
Cuando te relaciones con otras personas, incluso con tu propia familia nuclear, ten en cuenta que cada miembro de tu familia tiene su luz y su oscuridad; no te escandalices de lo oscuro, sino que busca tú ser el ejemplo (la luz) que esa persona necesita. En estos casos, el ejemplo es la mejor forma de corregir.
Muchas veces hacemos el mal por desconocimiento, por error, porque no conocemos otra forma de actuar o incluso por gusto. Sin embargo, sea cual sea la razón del mal, se genera un “karma denso”, y será la propia vida quien se encargue de corregir a la persona por medio de una vivencia igual o peor, tanto en esta vida, como si no se aprende: en la siguiente.
Para lidiar con otros seres humanos, una pequeña desconfianza inicial es lo más prudente, no me mal interpretes: siempre espera lo mejor en tu vida. Pero al mismo tiempo date unos segundos para observar la persona que se te esta presentando, analiza y piensa. toma distancia prudente tanto física como mental y emocional. No aceptes ofertas «a la primera», date tiempo de pensar.
Si una persona te busca generar presión para decidir, con más razón mete pausa. Hasta que estés convencido de que eso es verdadero y positivo para tu vida entonces actúa con rapidez, pero solo cuando estés seguro que sí es lo que deseas para tu vida.
Siempre lee contratos, términos y condiciones. Mantente dentro de la ley pues en la ley hay orden y fuera de la ley entra el desorden.
Para resumir, hoy tienes 3 consejos:
1) Adquiere conocimiento, técnicas y herramientas que te permitan solucionar todo tipo de problemas que podrás tener en tu vida: sexualidad, salud, dinero, amor, relaciones, mentalidad, espiritualidad.
Adquiere virtudes como templanza, análisis, inteligencia, lógica. Aprende a vender y a hacer publicidad, pues aunque no tengas negocios, sabrás las técnicas que utilizan otras personas para venderte ideas.
Fortalece con esto tu mente, tus emociones, tu espíritu y tu cuerpo, para que puedas vivir y lidiar con los retos de la vida.
2) Sé consciente y reconoce que vivimos en un mundo de “bien y mal”. Así que sobrevive, sé consciente de que otras personas “malas” buscarán engañarte, atacarte o robarte; por tanto, utiliza tus conocimientos, técnicas, estrategias, las experiencias de otros y tus experiencias para saber discernir, protegerte y actuar ante cualquier situación. Una pequeña desconfianza inicial es prudente y necesaria.
3) Lo anterior es para prevenirte; sin embargo, concéntrate solo en el bien, en la felicidad, en el amor y en el disfrute de tu vida, pero prepárate por si alguna vez necesitas protegerte del mal ¿OK?
¡Bendiciones!
Escrito por el equipo de Centro Revoluciónate
Mensaje inspirado mediante canalización de ángeles a través de meditación profunda.